El Balneario de Alange, a tan solo quince kilómetros de la histórica ciudad de Mérida, es un lugar ideal para pasar un fin de semana de total tranquilidad en Extremadura. Las propiedades de las aguas de Alange ya eran conocidas en el siglo III por los habitantes de la Lusitania Romana, aguas mineromedicinales con mucha historia.
El Balneario de Alange cuenta con unas instalaciones que han sabido conservar la personalidad del lugar, pero que también se han adaptado a las necesidades del cliente moderno. El establecimiento turístico cuenta con dos termas romanas declaradas monumento nacional, una serie de piscinas del año 1812, pilas de mármol, inhalaciones, gabinetes de duchas, dos grandes patios cubiertos, un circuito kneipp, una piscina y hermosas zonas ajardinadas.
Son muchas las técnicas de tratamiento que se llevan a cabo en Alange: piscinas de agua natural (25ºC), pilas de agua caliente, termas romanas, una fría y una caliente, piscina dinámica, burbujas, duchas frías, duchas escocesas, bañeras individuales de mármol, chorros calientes, inhalaciones de agua mineromedicinal, inhalaciones de oxigeno, nebulizaciones, irrigaciones perineales, parafangos, arcillas, vapor de ozono, masaje de esencias, tratamientos antiestrías y anticelulíticos, reafirmantes, masaje subacuático, y baño de vapor.
Llegar hasta Alange es muy sencillo, desde Mérida tomando la carretera BA-089, tardando menos de media hora. Las tarifas del balneario dependen siempre del tipo de circuito y número y clase de tratamientos que queramos solicitar. Pero el balneario siempre ofrece ofertas y tarifas muy asequible, ya pudiendo disfrutar de muchos de los servicios durante todo un fin de semana por menos de 100 euros. En cuanto al alojamiento, Alange cuenta con hoteles y hostales muy asequibles, como el Hostal Atenea o el Hotel Husa Varinia Serena, de tres estrellas.